le dije basta por segunda vez, como si en aquellas 5 letras se me fuese el cuerpo y el resto de alma, que aun daba vueltas por la ciudad. Lo dije tan fuerte y de un modo tan filoso, que el aire de todo la plaza se percato de mi locura. Insensatez pendiente de un hilo tan blanco y delgado como la línea que en soledad crucé la otra noche, hace dos noches. Porque eso y aquello o me volvía loco o me mataba de una buena vez.
-Pero vos fíjate me dijo, pausada y rió
-...Pues nadie en su sano juicio tiene derecho de meter las narices en la vida ajena o bien andar juzgando actitudes sin previo consentimiento de aquel que sin una gota de alcohol en las neuronas pueda firmarlo con todo, menos con agua. Yo estoy un poco crecidito ¿no te parece?. Quizás nuestra madre o hermana valla y pase. Siéntese y sermonee hasta que se hunda bien sembrada en la medula, pero ellas ya hace tiempo no están. Dios las tenga en su santa gloria y que yo cada vez que puedo les prendo una vela en su santa memoria. O bien un amigo, ¿por qué negarse? Que puedo decir de esos seres de carne y hueso que están encargados de nuestra custodia, y tienen ciertos derechos adquiridos, por si el ángel de la guarda se va de juerga o tras los pasos de un ritmo sideral. Porque sí, como lo oís. Porque a ellos también se les da por la música y los burros, ni que hablar de los yiros. Decímelo a mi, que esto y su ausencia la noche del sábado del 31 de diciembre no fue casualidad, que si no es por el Carlos, ese bondi me estrola en plena avenida 9 de Julio y llego a la Chacarita o a vestir de gris en el Borda más rápido de lo que canta un gallo. Gracias al flaco, hoy la cuento de parao porque sino andá a saber como hubiese terminado. Yo admito, entiendo; llámalo como quieras: que algún que otro desliz pueda tener el destino, sabido es que los amigos no están casi siempre, los que uno se tome ciertas noches o que el ángel de la guarda pueda tener en algún momento, ellos llegan al punto de no avisar. Porque su jefe ya no los vigila. Porque Diosito les pierde el rastro un rato después de que nos bautizan, el anda hasta el tope de laburo, mas o menos desde que los yanquis manchan el suelo o que es lo mismo a decir que existen: están en todas las guerras habidas y por haber. Te digo que si! que el Bautismo es el blanco donde se hace oficial que tenes un ángel, un compañero atado a vos; y esto se debe pura y llanamente al mantenimiento de un alma impoluta porque hay que mantenerla así, con ayuda de la familia también. Pero cuando uno pierde algunos pilares con razón justificada se va uno a pique y tu custodio ni te cuento; apenas si habla ya no te sigue o mejor dicho no va delante, según sea el caso y como pegue el sol. Para que sepas él y la sombra son antagónicos, como el sol y la noche y no es porque no se lleven bien, no tomes todo al pie de la letra, como los perros y los gatos sino que es así y punto o raras excepciones que no vienen al caso mencionar. Llegar a tomar o a empedarse de la manera mas escalofriante, es una de las cosas que sucede y de que la sed implique tener un vacío imperceptible como si en la garganta pasase papel picado es más de lo mismo. Porque ellos además de contar con un buen hígado no tienen alas, ese es un verso de los curas que te dicen pero que después uno se apiola y cae en la cuenta de que es un chamuyo, eso al igual que la aureola. Lo de las alas si llega el caso lo discutimos pero te lo pruebo acá no mas como que llamo Juan Dorrego.- las alas y disculpa que levante el tono, viene a ser porque ellos se mueven de aquí para allá con la velocidad del pensamiento, claro si no están en pedo, porque el alcohol los vuelve solubles a la estupidez de una babosa, a perder el respeto por la autoridad máximas y lo de la aureola, el mío no la tiene. ¿Para qué la va a tener? si todos sabemos que desde la batalla de San Miguel los buenos, los que cuidan, los que custodian se quedaron en el cielo para laburar en el hemisferio sur y adyacencias y los malos, porque siempre pierden los malos se quedaron en el norte. Ese fue el trato y nadie jode a nadie y todos felices y contentos. Entonces como te decía el mío no tiene ni aureola y alas como el tuyo o como el del mozo si es que le das permiso para servir. Eso si: tienen garganta y cuerdas vocales sino para van a querer el pescuezo, deducción. Y te digo que tienen, no me mires rara porque hace unas noches, la del martes para ser exactos susurro nuestro nombre antes de que yo concilie el sueño aquí mismo y se fue. Juan, porque el tipo se llama como yo, menos líos para San Pedro a la hora del final.
Y volviendo al tema de los consejos te digo otra cosa, ¿cómo llamarlo: sub.-especie? que una minerva de aquellas, con ojos transparente muy parecido a los tuyos, me diga por carta que mis actitudes fueron las que hicieron que Juan se piante en una lagrima, y por eso quizás así como así rodando por la vida valla y pase, puede ser que a las perdidas alguna vez tenga razón esa mal parida.
Pero que la voz de la conciencia diga que tengo que dejar de beber, que tengo dignidad eso no lo soporto.
Basta te dije y me quede solo.
-Pero vos fíjate me dijo, pausada y rió
-...Pues nadie en su sano juicio tiene derecho de meter las narices en la vida ajena o bien andar juzgando actitudes sin previo consentimiento de aquel que sin una gota de alcohol en las neuronas pueda firmarlo con todo, menos con agua. Yo estoy un poco crecidito ¿no te parece?. Quizás nuestra madre o hermana valla y pase. Siéntese y sermonee hasta que se hunda bien sembrada en la medula, pero ellas ya hace tiempo no están. Dios las tenga en su santa gloria y que yo cada vez que puedo les prendo una vela en su santa memoria. O bien un amigo, ¿por qué negarse? Que puedo decir de esos seres de carne y hueso que están encargados de nuestra custodia, y tienen ciertos derechos adquiridos, por si el ángel de la guarda se va de juerga o tras los pasos de un ritmo sideral. Porque sí, como lo oís. Porque a ellos también se les da por la música y los burros, ni que hablar de los yiros. Decímelo a mi, que esto y su ausencia la noche del sábado del 31 de diciembre no fue casualidad, que si no es por el Carlos, ese bondi me estrola en plena avenida 9 de Julio y llego a la Chacarita o a vestir de gris en el Borda más rápido de lo que canta un gallo. Gracias al flaco, hoy la cuento de parao porque sino andá a saber como hubiese terminado. Yo admito, entiendo; llámalo como quieras: que algún que otro desliz pueda tener el destino, sabido es que los amigos no están casi siempre, los que uno se tome ciertas noches o que el ángel de la guarda pueda tener en algún momento, ellos llegan al punto de no avisar. Porque su jefe ya no los vigila. Porque Diosito les pierde el rastro un rato después de que nos bautizan, el anda hasta el tope de laburo, mas o menos desde que los yanquis manchan el suelo o que es lo mismo a decir que existen: están en todas las guerras habidas y por haber. Te digo que si! que el Bautismo es el blanco donde se hace oficial que tenes un ángel, un compañero atado a vos; y esto se debe pura y llanamente al mantenimiento de un alma impoluta porque hay que mantenerla así, con ayuda de la familia también. Pero cuando uno pierde algunos pilares con razón justificada se va uno a pique y tu custodio ni te cuento; apenas si habla ya no te sigue o mejor dicho no va delante, según sea el caso y como pegue el sol. Para que sepas él y la sombra son antagónicos, como el sol y la noche y no es porque no se lleven bien, no tomes todo al pie de la letra, como los perros y los gatos sino que es así y punto o raras excepciones que no vienen al caso mencionar. Llegar a tomar o a empedarse de la manera mas escalofriante, es una de las cosas que sucede y de que la sed implique tener un vacío imperceptible como si en la garganta pasase papel picado es más de lo mismo. Porque ellos además de contar con un buen hígado no tienen alas, ese es un verso de los curas que te dicen pero que después uno se apiola y cae en la cuenta de que es un chamuyo, eso al igual que la aureola. Lo de las alas si llega el caso lo discutimos pero te lo pruebo acá no mas como que llamo Juan Dorrego.- las alas y disculpa que levante el tono, viene a ser porque ellos se mueven de aquí para allá con la velocidad del pensamiento, claro si no están en pedo, porque el alcohol los vuelve solubles a la estupidez de una babosa, a perder el respeto por la autoridad máximas y lo de la aureola, el mío no la tiene. ¿Para qué la va a tener? si todos sabemos que desde la batalla de San Miguel los buenos, los que cuidan, los que custodian se quedaron en el cielo para laburar en el hemisferio sur y adyacencias y los malos, porque siempre pierden los malos se quedaron en el norte. Ese fue el trato y nadie jode a nadie y todos felices y contentos. Entonces como te decía el mío no tiene ni aureola y alas como el tuyo o como el del mozo si es que le das permiso para servir. Eso si: tienen garganta y cuerdas vocales sino para van a querer el pescuezo, deducción. Y te digo que tienen, no me mires rara porque hace unas noches, la del martes para ser exactos susurro nuestro nombre antes de que yo concilie el sueño aquí mismo y se fue. Juan, porque el tipo se llama como yo, menos líos para San Pedro a la hora del final.
Y volviendo al tema de los consejos te digo otra cosa, ¿cómo llamarlo: sub.-especie? que una minerva de aquellas, con ojos transparente muy parecido a los tuyos, me diga por carta que mis actitudes fueron las que hicieron que Juan se piante en una lagrima, y por eso quizás así como así rodando por la vida valla y pase, puede ser que a las perdidas alguna vez tenga razón esa mal parida.
Pero que la voz de la conciencia diga que tengo que dejar de beber, que tengo dignidad eso no lo soporto.
Basta te dije y me quede solo.